domingo, 18 de diciembre de 2011

El corazón en la crisálida, por Pablo Bujalance, para Málaga Hoy

El corazón en la crisálida

La paradoja definitiva se asienta en la terraza del Hotel Málaga Palacio. Sólo desde aquí puede contemplarse una imagen fidedigna del centro histórico como tal: un amasijo de tejados que regalan al cielo un rojo hecho de trazos vivos y erosión perpetua, que sólo disfrutan los pájaros. Debajo de este parapeto, el escenario es cambiante, o tal vez no. Lo más triste de todo es admitir que la reforma culminará algún día y los ojos de quien escribe no reconocerán ya la calle Beatas, ni Tomás de Cózar, ni Comedias, donde una vez hubo un teatro. Todo será un centro moderno, hecho de viviendas modernas y de calles modernas, donde más de uno asegure que Málaga no tiene más de un siglo. Habrá que seguir subiendo para ver. Ver y recordar.

Éste es el último párrafo de un interesante artículo que el periodista Pablo Bujalance escribe en el diario Málaga Hoy. De lectura muy recomendable para los amantes del corazón de la ciudad que estamos dejando escapar y que ya nunca volverá a ser.

2 comentarios:

  1. Interesante artículo, es una pena que se maltrate así lo que es de todos

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  2. Efectivamente Marta, son muchos los que aún no se han dado cuenta de que, al igual que los hidrocarburos, el patrimonio histórico arquitectónico que se pierde es un bien "renovable" solo a muy largo plazo... y el resto de ciudadanos, los que sí sentimos la pérdida ¿qué podemos hacer ante unas autoridades públicas que no solo permiten estos "atentados" sino que los fomentan para cobrar unos eurillos por conceder licencias de demolición?

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