miércoles, 28 de septiembre de 2011

Más demoliciones de edificios centenarios en el Centro Histórico de Málaga

Francisco de la Torre Prados, alias Paquito Piquetas, sigue y suma: con el beneplácito del excelso regidor malagueño, se continúan autorizando diversas obras de demolición, totales y parciales, dentro del BIC Conjunto Histórico Artístico de Málaga, por supuesto practicadas sobre edificios históricos que para el Ayuntamiento y sus técnicos no merecen protección especial alguna y, por tanto, conceden carta blanca a los especuladores inmobiliarios que así campan a sus anchas una vez más destruyendo el cada vez más escaso Patrimonio Histórico de la ciudad de Málaga.

Demolición de edificios históricos en calle Fajardo. Centro Histórico de Málaga.
El primer caso ocurre en dos inmuebles de calle Fajardo (números 1 y 3), donde hace unos días comenzaron las labores de demolición total de dos magníficos edificios centenarios que en absoluto se encontraban en ruinas, aunque sí muy deteriorados ante la negligencia de las autoridades supuestamente competentes para velar por el mandato Constitucional referido al Patrimonio Histórico.

El edificio histórico de Calle Fajardo 3 del Centro de Málaga ya ha sido casi completamente demolido en fecha 7 de octubre de 2011
En fecha 3 de noviembre de 2011 ya ha desaparecido completamente el edificio histórico de Calle Fajardo 3, del Centro de Málaga
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Demolición parcial para practicar el fachadismo en un edificio histórico del Centro de Málaga
El segundo caso tiene lugar en la Plaza de San Juan de Dios, esquina con calle Mártires, donde un precioso edificio barroco con pinturas murales en su fachada (actualmente ocultas tras las capas de pintura del siglo XIX y XX) está siendo estos días demolido por completo en su interior, en un nuevo caso de fachadismo que viene a falsear un poco más el supuesto carácter Histórico del Centro de Málaga.


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Cuando finalicen las obras, de nuevo podrá contemplarse una fachada resplandeciente que no podrá ocultar la podredumbre moral de los políticos del Ayuntamiento de Málaga en lo que a protección del Patrimonio Histórico se refiere.
Y al igual ocurre en el tercer y último caso que presentamos hoy, ya que en otro inmueble de época barroca (Calle Compañía 15), de nuevo sin protección arquitectónica-patrimonial de ningún tipo (¿resistir casi tres siglos no merece ya algún respeto?) continúa desde hace semanas siendo vaciado para practicar otra vez más el fachadismo que tanto gusta a los políticos del Ayuntamiento de Málaga: por fuera, una cáscara resplandeciente, por dentro, todo podredumbre, porque la falsificación del Patrimonio Histórico es incompatible con el mandato de la vigente Constitución Española.


Por cierto que en los tres casos aquí descritos se está incumpliendo la Ordenanza relativa a la obligación de disponer una cartel informativo con todos los datos relativos a las obras que se están ejecutando, de modo que no es posible saber ni qué empresas, ni qué arquitectos, ni qué tipo de licencias, etc., avalan estas obras.

2 comentarios:

  1. En Málaga tenemos un problema con la arquitectura, pero, sobre todo, con los arquitectos. En la práctica, la disciplina profesional de los arquitectos malagueños se ha simplificado en exceso. Se ha cultivado un gusto por lo mercantil basado en una idea de la arquitectura más próxima a la gestión empresarial que a la propia conciencia técnica e histórica del arte de edificar y urbanizar; una estúpida filia por lo nuevo, una apuesta por todo lo bajo. Así están ahora. Desde el punto de vista técnico, el arquitecto medio es una persona que adolece de una sólida formación (¡y conciencia!) histórica sobre su entorno. ¡Cuánta indolencia han provocado los bloques y plantillas precocinadas para AutoCAD! La semana pasada estuve en Córdoba… ¡Qué envidia!

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  2. Efectivamente Oliver, tenemos un problema, que yo también centraba inicialmente en los arquitectos, pero para ser justos hay que reconocer que éstos, sin los promotores, los constructores y los políticos y funcionarios de las administraciones públicas, no podrían cometer ninguna barbaridad. Además de estos cinco agentes implicados en la destrucción del Patrimonio Histórico, queda un sexto agente en juego, que también merece su reproche, y no es sino la ciudadanía, tan pasiva, tan indolente, tan apática... En cualquier caso, unos pocos seguimos en la lucha. Gracias por participar en este blog que intenta, con poca difusión por desgracia, denunciar esta triste situación. Saludos cordiales.

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