[Disculpen las molestias pero por un inexplicable fallo técnico parece ser que algunas personas ven todo el texto de este artículo escrito en mayúsculas]
| Fuente: Blog Torre Vigía http://torrevigiamalaga.blogspot.com.es/ |
UNA vez más, los
políticos a quienes pagamos elevadísimos sueldos se dedican a hacer justo lo
contrario de lo que deberían, y en vez de conservar y proteger el Patrimonio
Histórico, toman decisiones discrecionales, injustificadamente arbitrarias y,
por supuesto, sin tener en cuenta en absoluto la opinión de los ciudadanos, más
si cabe hoy en día en que resulta tan sencillo habilitar medios online para
efectuar consultas populares con coste económico cercano a cero euros.
AHORA parece ser, si
atendemos a las razones de los políticos de la Junta de Andalucía, que lo mejor
para Málaga, para su Patrimonio Histórico y para sus ciudadanos es demoler
hasta el último vestigio de los cuarteles de La Trinidad, uno de los últimos
restos materiales de arquitectura militar hasta hace unos días ‘supervivientes’
en nuestra ciudad.
ASÍ ha sido finalmente,
aprovechando las fiestas navideñas y las vacaciones de muchos malagueños para
demoler unos edificios que rondaban el siglo de Historia y del que ya no queda
en pie ni un solo ladrillo. Y en esta ocasión, a diferencia del poema de Dowson
y la taquillera película, no fue el viento sino una orden, contraria al interés
general de los ciudadanos, la que se ha llevado para siempre los Cuarteles de
La Trinidad.








